ERMITA DE SANTA MAGDALENA
Situada en la cima del Puig de Santa Magdalena, a unos 307 metros de altitud, domina toda la comarca del Raiguer y ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad.
Aunque se desconoce con exactitud la fecha de su construcción, la primera referencia documental conocida data del año 1240. Probablemente coincidió con las construcciones de Santa María la Mayor y el Monasterio de San Bartomeu.
Exteriormente podemos ver un templo gótico de pequeñas dimensiones muy bien conservado. La fachada es muy sencilla y austera, con un portal de medio punto con un pequeño rosetón situado en la parte superior y coronada con una espadaña muy bien conservada, con arco de medio punto en cuyo interior hay una campana.


Desde el siglo XIV y hasta bien entrado el siglo XX, se establecieron diferentes congregaciones. En el siglo XV se fundó un monasterio de monjas clarisas, que pertenecían a la rama franciscana. Sin embargo, su estancia fue breve, y unos 30 años después, abandonaron el monasterio.
También se alojarían unas monjas de la orden de las Jerónimas procedentes de la iglesia de Santa Elisabet de Palma, aunque ya en el siglo XVI, se trasladarían al monasterio de San Bartomeu.
Posteriormente y hasta el siglo XVII es posible que funcionara como una pequeña escuela de los pueblos cercanos y una capellanía. En el siglo XIX pasó a mano por diferentes congregaciones y comunidades.
Interior del templo, vista desde el altar.
El templo presenta una planta rectangular de una sola nave dividida en cuatro tramos mediante tres arcos diafragma ojivales. No tiene capillas laterales.
Retablo situado en el altar mayor con las imágenes de San Abdón y San Senén
En el interior de la ermita podemos observar una preciosa escultura de la Virgen con el Niño y una espléndida representación de Santa Bárbara.
Santa Bárbara, cuyo culto se remonta desde hace siglos en Inca, es mártir cristiana del siglo III, invocada por el peligro que suponen las tempestades y truenos.
En el siglo XVIII fue declarada patrona menor de Mallorca.
Sant Pau, primer ermitaño y San Antoni Abat
A modo de curiosidad, cada año, el domingo siguiente al de Pascua, cientos de personas ascienden hasta la ermita para celebrar el tradicional Diumenge de l'Àngel, una de las romerías más populares de Inca.
También hay un pequeño Belem en un vitrina digno de mencionar.
Fuentes consultadas:
Ajuntament d'Inca, publicaciones sobre el patrimonio histórico de Inca y mucha, mucha observación e interés por la historia de mi ciudad




