domingo, 28 de noviembre de 2021

   EL DRAC DE NA COCA






Son muchas las leyendas que rodean la ciudad de Palma y una de las más populares. 
Cuenta la leyenda que en el siglo XVII un temible dragón vivía en el laberinto de cloacas de la ciudad. De noche sembraba el pánico entre la población, ya que devoraba a quien se pusiera a su alcance. Aquellos pocos que con suerte lograron escapar a la voracidad de la bestia. 
La descripción que hacía del monstruo helaba la sangre de los más valientes. 

Enorme, recubierto de escamas, la cola serpenteante y reptando sobre sus cuatro patas.
Una noche llegó a Palma el caballero Bartomeu Coch, gobernador de Alcúdia, para visitar a su enamorada. Al pie de la muralla hizo resonar la aldaba de la Portella adentrándose en el recinto amurallado de la ciudad hasta la casa de la dama que cortejaba. Mientras los dos hablaban amorosamente, apareció la fiera en medio de la oscuridad de la noche. Inmediatamente el capitán sacó su espada e hirió de muerte al dragón, que arrastró hasta la ventana de su amada, ofreciéndoselo como prueba de su amor. 

Adornada o no por la imaginación popular, la historia dicen que sucedió. Y de hecho, en el Museo Diocesano se expone el ejemplar momificado de la leyenda del Dragón de Na Coca, una donación que hicieron los descendientes del Capitán Coch a principios de siglo XX. Justo enfrente del museo, podrá encontrar también una escultura de un dragón trepando por las paredes de un edificio.



miércoles, 23 de junio de 2021

ERMITA DE SANTA MAGDALENA


ERMITA DE SANTA MAGDALENA


Situada en la cima del Puig de Santa Magdalena, a unos 307 metros de altitud, domina toda la comarca del Raiguer y ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad.

Aunque se desconoce con exactitud la fecha de su construcción, la primera referencia documental conocida data del año 1240. Probablemente coincidió con las construcciones de Santa María la Mayor y el  Monasterio de San Bartomeu. 


Exteriormente podemos ver un templo gótico de pequeñas dimensiones muy bien conservado. La fachada es muy sencilla y austera, con un portal de medio punto con un pequeño rosetón situado en la parte superior y coronada con una espadaña muy bien conservada, con arco de medio punto en cuyo interior hay una campana.









Desde el siglo XIV y hasta bien entrado el siglo XX, se establecieron diferentes congregaciones. En el siglo XV se fundó un monasterio de monjas clarisas, que pertenecían a la rama franciscana. Sin embargo, su estancia fue breve, y unos 30 años después, abandonaron el monasterio.
También se alojarían unas monjas de la orden de las Jerónimas procedentes de la iglesia de Santa Elisabet de Palma, aunque ya en el siglo XVI, se trasladarían al monasterio de San Bartomeu.

Posteriormente y hasta el siglo XVII es posible que funcionara como una pequeña escuela de los pueblos cercanos y una capellanía. En el siglo XIX pasó a mano por diferentes congregaciones y comunidades.



Interior del templo, vista desde el altar.



El templo presenta una planta rectangular de una sola nave dividida en cuatro tramos mediante tres arcos diafragma ojivales. No tiene capillas laterales.



Retablo situado en el altar  mayor con las imágenes de San Abdón y San Senén



En el interior de la ermita podemos observar una preciosa escultura de la Virgen con el Niño y una espléndida representación de Santa Bárbara.

Santa Bárbara, cuyo culto se remonta desde hace siglos en Inca, es mártir cristiana del siglo III,  invocada por el peligro que suponen las tempestades y truenos.
En el siglo XVIII fue declarada patrona menor de Mallorca.



Sant Pau, primer ermitaño y San Antoni Abat



A modo de curiosidad, cada año, el domingo siguiente al de Pascua, cientos de personas ascienden hasta la ermita para celebrar el tradicional Diumenge de l'Àngel, una de las romerías más populares de Inca.

También hay un pequeño Belem en un vitrina digno de mencionar.







Fuentes consultadas:
Ajuntament d'Inca, publicaciones sobre el patrimonio histórico de Inca y mucha, mucha observación e interés por la historia de mi ciudad



lunes, 1 de marzo de 2021

IGLESIA DE SAN MIQUEL

CAMPANET

Templo construido poco después de la conquista catalana de Mallorca por Jaume I, documentada ya en 1248 ocupa probablemente el lugar donde había una mezquita, y seguramente anteriormente un templo paleocristiano.





La fachada de la iglesia es muy sencilla, hecha de mampostería, está rematada por una cornisa formada por tejas de color rojo. En el centro de la fachada hay un pequeño portal que alberga la imagen de San Miguel. Es interesante saber que hay pequeñas inscripciones en la fachada aunque, con el paso del tiempo ahora no son legibles. La cabecera conserva un arco diafragma ciego. Se  conservan dos espadañas, una de ellas está muy mal conservada. La otra espadaña seguramente fue restaurada en el siglo XV.

Interior








Retablo de Nuestra Señora del Rosario (siglo XVI)




Retablo de San Miguel (siglo XVI-XVII)



Retablo de San José (XVII)






Hay un pequeño cementerio ante la iglesia, se pueden encontrar tumbas del siglo XIII hasta el siglo XX